SEO local
Cómo aparecer en Google Maps cuando buscan tu tipo de negocio en Murcia
Cuando alguien en Murcia escribe «restaurante cerca», «dentista Espinardo» o «taller chapa y pintura», Google no le enseña primero una lista de webs: le enseña un mapa con tres fichas. Esas tres fichas se llevan la mayor parte de las llamadas y de las rutas. Este artículo va de cómo se decide quién sale ahí.
No hay truco ni atajo. Lo que hay es un puñado de señales que Google usa para ordenar los negocios de una zona, y casi todas dependen de cosas que tú controlas. La mayoría de los negocios locales que vemos tienen la ficha a medio rellenar, así que el margen de mejora suele ser grande y barato.
Las tres cosas que Google mira
Google lo explica de forma bastante transparente en su propia documentación: el orden del mapa sale de combinar relevancia, distancia y prominencia.
- Relevancia: cuánto encaja tu ficha con lo que la persona ha escrito. Aquí mandan la categoría, los servicios y la descripción.
- Distancia: a qué distancia estás del punto desde el que se busca. No lo controlas, pero condiciona todo lo demás.
- Prominencia: lo conocido que eres, dentro y fuera de internet. Reseñas, menciones, enlaces, notoriedad.
La consecuencia práctica de la distancia es la que más cuesta aceptar: no existe «ser el primero en Murcia». Existe ser el primero para quien busca desde La Flota, y puedes ser el cuarto para quien busca desde Churra. Cualquiera que te prometa la primera posición «en Murcia» sin preguntarte desde dónde, está vendiendo humo.
La categoría principal es la decisión más importante
De todo lo que se rellena en un Perfil de Empresa, la categoría principal es lo que más mueve. Google la usa para decidir en qué búsquedas puedes aparecer siquiera.
El error típico es elegirla por lo que suena mejor en vez de por lo que la gente busca. Un sitio que vive del arroz y se pone «Restaurante mediterráneo» compite en una categoría enorme y difusa; si se pone «Restaurante de arroces» compite donde de verdad tiene algo que decir. Una clínica que se pone «Clínica» en vez de «Clínica dental» se queda fuera de casi todo.
Cómo elegirla bien:
- Escribe en Google lo que crees que busca tu cliente. Mira las tres fichas del mapa.
- Abre esas fichas y mira qué categoría tienen puesta (aparece bajo el nombre).
- Si las tres coinciden en una categoría y tú tienes otra, ahí tienes el motivo de estar fuera.
Las categorías secundarias sí puedes usarlas con más libertad: añade todas las que describan servicios que realmente prestas. Lo que no debes hacer es meter categorías que no te correspondan, porque eso sí es motivo de suspensión.
Una prueba de treinta segundos
Busca en Google el nombre exacto de tu negocio. Si tu ficha no sale la primera, con foto, horario y botón de llamada, tienes un problema anterior al posicionamiento: tienes un problema de ficha incompleta o duplicada.
Rellenar la ficha entera, no a medias
Google premia las fichas completas porque son las que dan buena experiencia a quien busca. Y en la práctica, muy pocas lo están. Lo que conviene tener:
- Nombre real del negocio. Sin añadidos tipo «Restaurante Pepe · El mejor arroz de Murcia». Meter palabras clave en el nombre está prohibido y es una de las causas más habituales de suspensión.
- Horario, y horarios especiales. Los festivos, Semana Santa, la Feria, agosto. Un cliente que se planta en la puerta cerrada por un horario mal puesto es una reseña de una estrella casi asegurada.
- Teléfono local y el mismo que aparece en tu web.
- Enlace a la web, y si vendes o reservas online, el enlace específico de reservas o pedidos.
- Servicios y productos. Esta sección casi nadie la rellena y es texto indexable que describe lo que haces.
- Descripción de 750 caracteres, escrita para una persona, contando qué haces, dónde y para quién.
- Atributos: terraza, accesible en silla de ruedas, admite perros, wifi, aparcamiento. Además de posicionar, son filtros que la gente usa.
Las fotos hacen más de lo que parece
Las fotos no son decoración: son el motivo por el que alguien elige tu ficha entre tres. Dos consejos concretos:
El primero, sube fotos con regularidad, no cincuenta de golpe y nunca más. Una ficha con movimiento le dice a Google que el negocio está vivo.
El segundo, enseña lo que la gente quiere ver antes de decidir. En hostelería: los platos, la sala llena, la terraza, la carta. En una clínica o un taller: las instalaciones, el equipo, el aparato bueno que has comprado. La foto de la fachada la necesitas para que te encuentren cuando lleguen, pero no es la que convence.
Y una que se olvida siempre: la foto de portada y el logo. Son las que salen en el listado.
Reseñas: cantidad, frecuencia y respuesta
Las reseñas pesan, pero no solo por la nota media. Pesa que sigan llegando: veinte reseñas repartidas en dos años valen más que veinte concentradas en una semana de hace tres años, que además huelen a compradas.
Responder a todas, buenas y malas, también cuenta, y es lo más barato que puedes hacer. Le da señal a Google de que la ficha está atendida y le da a quien lee una idea bastante exacta de cómo tratas a la gente.
De cómo pedirlas sin meterte en un lío hablamos en detalle en cómo conseguir reseñas en Google sin comprarlas.
Las publicaciones y las preguntas
El Perfil de Empresa deja publicar novedades, ofertas y eventos. No es magia y no va a cambiarte el negocio, pero ocupa espacio en tu ficha, aparece cuando alguien te busca por el nombre y demuestra actividad. Para un negocio de hostelería, una publicación semanal con el menú, un plato de temporada o un festivo especial es tiempo bien invertido.
La sección de preguntas y respuestas es más interesante de lo que parece, porque cualquiera puede responder, no solo tú. Merece la pena que tú mismo publiques las preguntas que te hacen por teléfono veinte veces al mes —si hay aparcamiento, si hay menú sin gluten, si hace falta cita— y las respondas. Ahorra llamadas y ocupa un espacio que si no ocupas tú, ocupa otro.
Lo que hunde una ficha
Por orden de gravedad, lo que vemos con más frecuencia:
- Fichas duplicadas. Dos fichas del mismo negocio compiten entre ellas y reparten las reseñas. Hay que reclamar y fusionar.
- Datos que no cuadran entre la ficha, la web y los directorios: un teléfono viejo aquí, una dirección sin el número allí. Conviene que el nombre, la dirección y el teléfono sean idénticos en todas partes.
- Palabras clave metidas en el nombre. Funciona hasta que te suspenden la ficha, y recuperarla lleva semanas.
- Ficha sin reclamar. Si nunca has verificado la tuya, cualquiera puede sugerir cambios sobre ella.
- Categoría equivocada, que es la que más silenciosamente te deja fuera.
Qué hacer esta semana
Si solo vas a dedicarle un rato, hazlo en este orden:
- Comprueba que la ficha está verificada y que no hay duplicados.
- Revisa la categoría principal comparándola con la de los tres que salen arriba.
- Rellena servicios, atributos y descripción.
- Sube seis fotos decentes y actuales.
- Responde todas las reseñas pendientes, empezando por las malas.
- Pon los horarios especiales de los próximos tres meses.
Eso es casi todo lo que puede hacerse sin tocar la web. Lo que viene después —contenido local, enlaces desde medios y asociaciones de la zona, coherencia de datos en directorios— ya es trabajo más lento, y tiene sentido plantearlo cuando la base está puesta.
Escrito por el equipo de Efecto 360º, agencia de marketing digital en Murcia. Trabajamos con hostelería y pymes de la Región de Murcia. Si algo de esto te suena a tu negocio, escríbenos y lo miramos.
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